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Desmitificando el lobby

Grupos de representación de intereses: todas las actividades que se realicen con el objetivo de influir en los procesos de elaboración de políticas y de toma de decisiones de las instituciones (Libro Verde – Iniciativa europea en favor de la transparencia /* COM/2006/0194)

Un profesional del lobby, de los public affairs, no es influyente por si mismo.

El lobista en general desempeña su actividad sobre la base del estudio, documentándose, aprendiendo, haciendo suyos los argumentos de sectores o industrias, y trasladándolos a las personas adecuadas en el momento adecuado. Por ello es una actividad profesional que requiere de preparación, estudio, rigor y análisis. Así es en todos los países en los que el lobby tiene una profunda tradición, como Estados Unidos o el Reino Unido.

En muchos casos, nuestra actividad se centra en hacer pedagogía en el ámbito institucional sobre sectores muy concretos. En otros, se trata de hacer valer argumentos en relación a una política en ciernes. En todos los casos, exige una capacidad de monitorización exhaustiva, que no siempre es fácil en ausencia de mecanismos eficaces que pongan la información a nuestra disposición. Por tanto, la actividad de lobby, de public affairs, de representación de intereses, advocacy o como se quiera llamar, no consiste sólo en influir, sino también en educar, en generar debate y opinión y en representar intereses legítimos que solo aspiran en la mayor parte de los casos a ser escuchados por los legisladores. Ser escuchados no implica ser atendidos, sino más y mejor información para los legisladores con la que formularán mejores leyes en función de sus convicciones políticas, aquellas por las que les votaron los ciudadanos.

Es hora de que tanto políticos, como empresas y lobistas hagamos pedagogía de nosotros mismos, con transparencia y honestidad.

Es hora de regular el lobby y establecer un marco en el que poder desempeñar nuestra labor en igualdad de condiciones y con total conocimiento por parte de la ciudadanía. Si conseguimos borrar los prejuicios que se tienen de los profesionales de los public affairs, nuestra profesión se reconocerá como una contribuidora más al progreso del país y a su sistema democrático. 

Adaptación resumida del artículo completo publicado en La Celosía

Fotografía de Tulane Public Relations en Flickr.