Inicio Consejo de Ministros El Ejecutivo activa el Anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados

El Ejecutivo activa el Anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados

El Consejo de Ministros, además, de solicitar del Congreso de los Diputados una nueva autorización para prorrogar el Estado de Alarma, la sexta, hasta el 21 de junio, que fue aprobada este miércoles, con 177 votos a favor, decidió poner en marcha el Anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados para impulsar la economía circular, mejorar la gestión de residuos en España y luchar contra la contaminación en los suelos. Junto a esto, el Ejecutivo propusó la renovación de la presidencia de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC).

Con el Anteproyecto de Ley de Residuos se realiza, por primera vez en la legislación española, una limitación a los plásticos de un solo uso y restricciones a su introducción en el mercado así como se establecen las obligaciones de información al consumidor. El texto, que a partir de este momento comienza su trámite de información y consultas preceptivas, fija objetivos ambiciosos para la reutilización y reciclado de residuos municipales y para la recogida separada de botellas de plástico a partir de 2025.

El anteproyecto traspone la directiva de residuos de 2018 y también la de plásticos de un solo uso. Se contempla un impuesto de carácter indirecto, de 0,45 euros por kilogramo de envase, a los envases de plástico no reutilizables que recaerá sobre la fabricación, importación o adquisición intracomunitaria de envases de plástico no reutilizables que vayan a ser objeto de utilización en el mercado español. Con este impuesto, España podría recaudar un total de 724 millones de euros.

El objetivo para 2026 es que la comercialización de plásticos de un solo uso se reduzca un 50% con respecto a 2022. Tres años antes, en enero de 2023, quedará prohibida su distribución gratuita, debiéndose cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico que se entregue al consumidor, diferenciándolo en el ticket de venta.

A partir de julio de 2021 quedará también prohibidos la introducción de bastoncillos de algodón, excepto los sanitarios; cubiertos (tenedores, cuchillos, cucharas, palillos); platos; pajitas y agitadores de bebidas; palitos destinados a sujetar e ir unidos a globos; recipientes y vasos para alimentos y bebidas hechos de poliestireno expandido, incluidos sus tapas y tapones.

Respecto a las botellas de plástico se regulan objetivos de recogida separada con dos horizontes temporales: en 2025 se deben recoger separadamente el 77% en peso respecto al introducido en el mercado, aumentando al 90% en 2029. Por su parte, el agua embotellada, en la hostelería y restauración se tendrá que ofrecer la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita. Las administraciones públicas, también, deberán adoptar las medidas necesarias para reducir el consumo de agua embotellada, fomentando fuentes de agua potable en condiciones que garanticen la higiene y la seguridad alimentaria, suministrando agua en envases reutilizables, sin perjuicio de que en los centros sanitarios y educativos se permita la comercialización en envases de un solo uso.

El Anteproyecto de Ley también regula los suelos contaminados, imponiendo sanciones mucho más importantes. Las multas a quienes contaminen el suelo serán de 50.001 euros hasta 2.000.000 euros, excepto si se trata de residuos peligrosos, en cuyo caso la multa podrá ser desde 350.000 euros hasta 2.000.000 euros, para las infracciones muy graves.

Apoyo a la economía circular (EEEC)

Por otro lado, el Consejo de Ministros ha aprobado la Estrategia Española de Economía Circular (EEEC) ―»España Circular 2030″―, que sienta las bases para superar la economía lineal e impulsar un nuevo modelo de producción y consumo. Su ejecución se materializará a través de sucesivos planes de acción trienales. El primero de ellos será presentado a finales de 2020 y abarcará el período 2021-2023, afectando principalmente a seis sectores: construcción, agroalimentario, pesquero y forestal, industrial, bienes de consumo, turismo y sector textil y confección.

Los objetivos para 2030 son:

  • Reducir en un 30% el consumo nacional de materiales en relación con el PIB, tomando como año de referencia el 2010.
  • Disminuir la generación de residuos un 15% respecto de lo generado en 2010.
  • Reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50% de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20% en las cadenas de producción y suministro a partir del año 2020, contribuyendo así a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10% de los residuos municipales generados.
  • Mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua.
  • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente.

Por último, el Gobierno ha propuesto como candidatos a la renovación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a Cani Fernández, como presidenta de la CNMC, Ángel Torres, como vicepresidente, y Pilar Sánchez, Carlos Aguilar y Josep Maria Salas como consejeros.